Hay una tradición scout relativamente poco conocida, aunque muy habitual y extendida en todo el mundo: La Totemnización.

Es una ceremonia muy antigua, originaria de tribus de todo el mundo (africanas, americanas del norte…) en la cual una persona recibe el nombre de un animal como “segunda identidad”.
Baden-Powell ya fue totemnizado tras el sitio de Mafeking, cuando los nativos le llamaron “Impeesa” (lobo que nunca duerme). Y el fundador decidió extender esta tradición al escultismo.

La ceremonia cambia según los grupos, ya que además no suele estar regulada por las asociaciones.
En algunos grupos, la Tribu (compuesta por scouts ya totemnizados) eligen a algún scout del grupo y le llaman para imponerle un tótem. En otros, es el propio scout quien elige el animal con el que quiere nombrarse, y es él mismo quien se lo dice a la Tribu.
Normalmente, el nombre tótem se compone del nombre del animal y de un adjetivo aplicable a la persona (por ejemplo: Halcón perfeccionista, Oso leal…). En otros, sólo se añade el adjetivo si el nombre del animal es corto, en casos de nombres de animal largo, no se añade (por ejemplo: Tigre de Bengala, Águila Imperial…).

águila

Una de las cosas que la tradición actual conserva de las totemnizaciones tribales originales es el halo de secretismo. Sólo los miembros de la Tribu pueden conocer los detalles de la ceremonia de totemnización, el nombre de la Tribu en sí y, en algunos casos, los tótems de los otros miembros.

Normalmente un scout no puede totemnizarse si no ha realizado la Promesa Scout.

Se le da mucha importancia al nombre tótem que uno elige, ya que es una especie de “segunda identidad”. Tu tótem es tu símbolo, tu protector, y tu nombre. A partir de la totemnización, al scout se le puede llamar indistintamente por su nombre “normal” y por su tótem, ya que ambos son suyos.

tótem

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